Fuente de calor dañada. ¿Cambiar o repotenciar con un calentador de flujo?
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- 6 jul
- 3 min de lectura
¿Tiene usted un intercambiador de calor o quemador de gas en cuidados intensivos o a punto de colapsar en plena producción?
Si este es su caso, seguramente esté haciendo cuentas y preguntándose si el problema tiene arreglo o debe comprar un horno nuevo.
Respire tranquilo, porque si la estructura del horno, el aislamiento y la carcasa están intactos, es altamente probable que sea suficiente con una repotenciación.
Si su proceso depende de la inyección de gases calientes, la vía más rápida para modernizar la máquina y volver a producir es la sustitución directa de su vieja fuente de calor por un calentador de flujo eléctrico.

¿Cuándo SÍ y cuándo NO instalar un calentador de flujo?
Sí es una buena opción cuando:
Su proceso utiliza gases limpios y secos, como aire, nitrógeno o argón.
El espacio en planta es limitado y necesita una densidad de potencia altísima en un formato ultracompacto.
La precisión en la temperatura de salida del gas es un factor crítico de calidad que determina si un lote se aprueba o se rechaza.
No es una opción viable cuando:
El gas de proceso arrastra partículas, polvo, humedad extrema o compuestos corrosivos pesados (el gas fluye directamente sobre los elementos calefactores internos y la suciedad los dañaría).
La aplicación requiere calentar líquidos.
Necesita temperaturas de gas superiores a los 1100 °C.
Ventajas de repotenciar con flujo eléctrico
Si su proceso califica dentro de los "SÍ", dar el salto del gas a la electricidad con un calentador de flujo le entrega beneficios operativos inmediatos:
Eficiencia real frente al desperdicio del gas: Los quemadores de gas tradicionales pierden una cantidad masiva de energía por la chimenea o en calentamiento indirecto. En contraste, un calentador de flujo inyecta el calor directamente al gas con una eficiencia neta de hasta el 95 %. Usted deja de pagar por calor desperdiciado.
Precisión para eliminar rechazos: Al no depender de fluctuaciones de llama, estos sistemas eléctricos garantizan una exactitud en la temperatura de salida de ± 1 °C. Su proceso gana una repetibilidad absoluta.
Rompiendo el límite térmico (con gases limpios): Mientras que los diseños de calentadores eléctricos convencionales sufren para pasar de los 800 °C, esta tecnología permite entregar aire limpio a 1100 °C (2012 °F).
Modernización rápida: Repotenciar no tiene que significar semanas de paro. Estos calentadores operan bajo el concepto plug-and-heat (conectar y calentar): se instalan fácilmente acoplándose a la tubería existente, vienen equipados con su propio termopar interno para protección contra sobrecalentamiento y están listos para integrarse al control de su planta.

Bonus Verde (y de seguridad)
Eliminar un quemador de gas significa eliminar la combustión in situ. Sin llamas abiertas, sin ruido ensordecedor de escape y sin emisiones directas de CO2 en el área de trabajo, usted no solo moderniza su proceso; también crea una planta mucho más segura para sus operarios.
Nuestro recomendado
Calentador de Flujo Kanthal®
Temperatura máxima de salida: Hasta 1100 °C en aire limpio, 1000 °C en nitrógeno y 900 °C en argón.
Precisión y eficiencia: Excelente estabilidad de temperatura de salida (±1 °C) y una eficiencia neta de hasta el 95 %.
Rango de caudal: Muy amplio, operando de manera óptima desde un 20 % hasta un 200 % del caudal nominal.
Potencias estándar: Disponibles en 3.5 kW, 11 kW, 20 kW, 30 kW, 40 kW y 60 kW.
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